El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial advirtieron sobre el riesgo creciente de una recesión mundial a medida que la aceleración de la inflación obliga a los bancos centrales a aumentar las tasas de interés, lo que frena el crecimiento.
Los costos de endeudamiento más altos «realmente están comenzando a afectar», dijo la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, junto con el presidente del Banco Mundial, David Malpass, en un evento virtual el lunes que dio inicio a las reuniones anuales de sus instituciones.
Según la agencia de noticias Bloomberg, el FMI calcula que alrededor de un tercio de la economía mundial tendrá al menos dos trimestres consecutivos de contracción este año y el próximo, y que la pérdida de producción hasta 2026 será de US$ 4.000 millones.
Al mismo tiempo, los hacedores de políticas no pueden permitir que la inflación sea un «tren fuera de control», dijo Georgieva.
Por su parte, Malpass advirtió que existe un «peligro real» de una contracción mundial el próximo año.
Señaló además que la fortaleza del dólar está debilitando las monedas de los países en desarrollo, aumentando su deuda a niveles «gravosos».
«Hay un riesgo real de una recesión mundial el año entrante. Las economías más avanzadas se están desacelerando, la depreciación de la moneda quiere decir que los niveles de deuda se han agravado, el aumento de las tasas de interés representa una carga adicional y especialmente esto afecta a la población más pobre», afirmó el ejecutivo, quien agregó: «Acabamos de lanzar nuestro informe de pobreza donde encontramos 70 millones de personas más en la pobreza y una reducción importante del ingreso medio».

Y añadió que «las economías avanzadas están recibiendo mucho capital del mundo por déficits fiscales, los préstamos de las grandes empresas y los bancos centrales que sólo están comprando los bonos de los países muy avanzados».
Al respecto, Georgieva coincidió en que «el riesgo de recesión ha aumentado», y detalló que desde el FMI calcularon que “la tercera parte de la economía mundial, el equivalente a un tercio de la economía, tendría por lo menos dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo este año y el año entrante».
«Hay una desaceleración en las tres economías clave del mundo: Europa, básicamente por los precios del gas que han aumentado drásticamente, China que está creciendo menos y con volatilidad del sector vivienda, y en los Estados Unidos el mercado laboral sigue siendo fuerte pero está perdiendo un poco de impulso porque las tasas de interés empiezan a cobrar efecto», consideró la ejecutiva.
En este contexto, dijo que es necesario «contener la inflación, no nos podemos dar el lujo de dejar que se dispare la inflación», y admitió que «es algo difícil de navegar porque si se hace muy poco tendremos problemas.
“La inflación es un impuesto dramático sobre los pobres, pero si la contracción es exagerada, también podremos tener efectos», advirtió Georgieva, quien señaló: «Tenemos que enfrentar la crisis de la deuda que es una crisis grande, que asusta, porque si eso no se encara puede sufrir el mundo entero».