Guzmán activa su plan financiero 2022 para acotar la emisión

El Ministerio de Economía realizará mañana su primera licitación de deuda en pesos del año en busca de al menos $65.000 millones. Así, pondrá en marcha este miércoles su plan financiero 2022, que está marcado por la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

El desafío trazado por Martín Guzmán y su equipo es incrementar la porción del déficit fiscal fondeada con nuevo endeudamiento local para reducir el peso de la emisión monetaria. Todo eso en un año exigente, que comienza con un perfil de vencimientos de alrededor de $4,2 billones, según fuentes oficiales.

La Secretaría de Finanzas, que encabezan Rafael Brigo y Ramiro Tosi, pondrá sobre la mesa cuatro instrumentos. Habrá una Letra de Liquidez del Tesoro (Lelite), un título de muy corto plazo exclusivo para fondos comunes de inversión (FCI), que en este caso vence el 31 de enero y tiene sólo 17 días de duración. Los FCI podrán suscribirla por adhesión a un precio de $983,85 por cada $1.000 de valor nominal, lo que marca una tasa del 35,25% nominal anual. Esto adelanta que Economía también ajusta al alza sus rendimientos, luego de que el Banco Central subiera la semana pasada 2 puntos la tasa de las Leliq. La nueva Lelite paga 6 décimas más que la emitida a fines de diciembre con una duración similar.

Además, Finanzas ofrecerá dos letras a tasa fija (Ledes) a abril y mayo, y una letra indexada a la inflación (Lecer) al 21 de octubre. Estos tres instrumentos saldrán sin precio ni tasa de referencia, sino que se definirán en la propia licitación. La expectativa estará focalizada en si Economía, además de para las Lelites, convalidará rendimientos superiores para estas letras con el objetivo de atraer mayor financiamiento, por ejemplo, desde los bancos, que ahora reciben un mayor premio por las Leliq. En la última subasta de 2021 el Tesoro ya había convalidado un ajuste al alza de alrededor de medio punto porcentual en las Ledes.

La licitación de mañana no será de las más exigentes. Este viernes vencen $53.920 millones de dos Lelites. Sin embargo, los funcionarios buscarán hacerse de un colchón de financiamiento adicional para llegar más holgados a la renovación de los compromisos de fin de mes (por cerca de $215.000 millones). Los $65.000 millones de monto objetivo para la colocación son ampliables en caso de que haya una importante demanda por parte del mercado. La intención es comenzar el año con un buen plafón de fondeo neto mensual.

Programa financiero
La ampliación del financiamiento en el mercado de deuda en pesos es uno de los objetivos económicos claves del Gobierno para 2022. Es una de las fuentes con las que Guzmán se propone acotar la emisión monetaria. La otra es el flujo de préstamos de organismos multilaterales. Con todo, las metas son aún objeto de discusión en las negociaciones con el FMI. Como parte del esquema gradual de reducción del déficit fiscal y la emisión, el ministro planea reducir la asistencia del BCRA al fisco al 1,8% del PBI, menos de la mitad que en 2021 (cerró arriba del 4%), pero más de lo que reclama un Fondo que endureció su posición.

Para eso, el programa financiero que Guzmán incluyó en el proyecto de Presupuesto 2022, que fue rechazado por la oposición en el Congreso, preveía tomar nuevo endeudamiento en pesos por el equivalente a 2% del PBI y 1,1% de desembolsos netos de multilaterales o bilaterales. Todo eso bajo el supuesto oficial de un déficit primario de 3,3% del PBI y un rojo financiero de 4,9%. Pero lo cierto es que el sendero fiscal, como el propio funcionario blanqueó la semana pasada, es hoy el principal foco de tensión con el Fondo: el Gobierno propone una baja gradual para alcanzar el equilibrio en 2027 y la burocracia de Washington (a instancias de Estados Unidos) pide un ajuste más acelerado.

Pese a que esa magnitud de financiamiento neto en el mercado implicará renovar los desafiantes $4,2 billones que expiran este año y conseguir un importante plus de fondeo, algunos analistas señalan que se trata de una meta factible. Por caso, 2021 cerró con un endeudamiento neto en pesos por 1,6% del producto ($746.042 millones). “El 2% del PBI luce alcanzable dado que hay un contexto de suba de tasas (por pedido del FMI), que está el programa de Creadores de Mercado en marcha y que los bancos están acompañando un poco más”, consideró Leandro Ziccarelli, economista del centro CEPA.

Ziccarelli señaló planteó que la principal complicación pasará por el peso de los instrumentos indexados: “Hoy el 62% del stock de deuda en pesos está atado a CER (inflación). De hecho, en el primer trimestre hay vencimientos CER altísimos. Eso pone un techo porque no se puede indexar toda la deuda, es muy riesgoso”. En febrero vencen más de $400.000 millones (más de la mitad, indexada) y en marzo expiran cerca de $800.000 millones, el grueso nominado en CER. Para el tercer mes, de hecho, Finanzas analiza un canje anticipado del bono TX22, que es el mayor vencimiento del primer tramo del año por cerca de $550.000 millones.

Para el analista, es necesario que se convaliden mayores rendimientos en los instrumentos no indexados. “Si se corrige eso y logran ir swapeando CER por tasa fija, pueden mejorar el mix e incluso ir agarrando parte de lo q hoy está en Leliq”, planteó.

Algo de eso ya pusieron en marcha Economía y el BCRA. No sólo con el leve retoque de tasas, condicionado por la búsqueda de sostener la reactivación y el alto stock de pasivos remunerados, sino también con la eliminación de los Pases a siete días y el lanzamiento de la nueva Leliq a 180 días, que podría alentar a los bancos a migrar parte de sus tenencias a títulos públicos.

 

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